Los favoritos habían mostrado sus virtudes y sus carencias, el viejo zorro de Guimard a sabiendas de la irregularidad de su jefe de filas había filtrado a Mottet, su segundo espada, en una a priori inocente escapada pero tras la contrarreloj las miradas recelosas de sus rivales por el acierto de la jugada.
Ahora Charly era considerado un legítimo candidato a la victoria final y en el seno de System-U había quedado claro que el primer objetivo del equipo era mantener el maillot amarillo hasta parís.
De todo lo contrario se contaba que al menos Roche pudiese evitarlo, con la ayuda también de un Zimmermann que por cierto cada vez tenía más problemas extradeportivos al tener a su novia contratada por un periódico en el que hacía unas crónicas deslenguadas que no le dejaban en buen lugar sentimentalmente.
Bernard, Delgado y Millar tendrían que recuperar bastante tiempo en las montañas si querían el amarillo; había terreno para ello y había que recordar que aún quedaba una última crono de 40 km en la penúltima etapa que podría desequilabrar la balanza final. Un gran recorrido, sí señor.
Las etapas de transición antes de los pirineos dejaron una nueva escapada y maillot amarillo para otro Guimard boy, Gayant, en otra lección táctica que ya apabullaba a los demás directores que por entonces estarían tirándose de los pelos, excepto el alopécico director del Toshiba Paul Koechili, que raro era verle inmutarse.
En la siguiente etapa Kelly sufrió una caída y tuvo que abandonar la carrera; mal año parar el irlandés que también abandonaba en la vuelta cuando era líder y casi ganador; en el tour ya no tenía opciones de victoria final pero sí optaba a otros logros como alguna etapa, el maillot verde o entrar en el top ten.
Así el día 13 de julio llegó la primera etapa importante en línea, 220 km pasando por Burdincurutcheta donde Hinault el año anterior empezó su carnicería particular frente a rivales...y compañeros, Bagargui de 2ª, los 21 km de subida al Soudet de categoría especial y el corto pero durísimo Marie-Blanque de 1ª como antesala del final en Pau.
La primera fuga del día tenía nombres tan importantes como el de los jóvenes e intrépidos Peio Ruiz Cabestany, Erik Breukink o Raúl Alcalá que pasan el Burdincurutcheta con minuto y medio de diferencia sobre el grupo principal.
En el Soudet la carrera se desquicia definitivamente. Forest pasa primero su cima, por delante de Omar Hernández y a casi 3 minutos el grupo de Alcalá y Breukink ya sin Peio. Es en ese momento cuando Lucho Herrera pasa al ataque y se marcha tan pancho con su endiablado pedaleo pero atención que Jeff Bernard que marcha unos metros por delante consigue pegarse a su rueda y sostener su ritmo coronando ambos a 3 y medio de Forest.
El resto de favoritos pasa a más de 5 minutos y el líder pierde 7 y medio. Herrera y Bernard conectan en el Marie Blanque con el grupo de Acalá y Bernard que han cogido a Forest, pero Herrera va como una moto y a ritmo consigue dejar a todos aunque tiene que levantar el pie del pedal cuando ve que cerca de coronar le siguen otra vez Bernard, Breukink y su compatriota Wilches, los cuales necesitará para no desfogarse camino a Pau.
Por detrás el maillot amarillo está sufriendo y se descuelga junto a su compañero Fignon, también Zimmermann en apuros. Aguantan Delgado, Roche, Millar y Hampstem que comandan el grupo de los importantes que ya pierde casi 6 minutos. Que escabechina y que gran etapa. Como sufren ahora los muchachos de Guimard, que poderío el de Herrera y Bernard que está dando un paso importante para lograr incluso el amarillo.
Los casi 50 km de descenso hasta Pau son una lucha entre los fugados y los perseguidores tomando Bernard la responsabilidad y el desgaste por los primeros y Fignon por los segundos. Una auténtica guerra civil entre franceses.
En las calles de Pau un Breukink más descansado toma ventaja y gana la etapa, ojo con el holandés del Panasonic que había sido 3º en el Giro, Delgado da tiempo al grupo de los favoritos a 3´45 en el que también entran Roche, Millar, Zimmermann, Lejarreta, Hampstem, Madiot o Echave. El líder se dejó casi 17 minutos y se depide de la casaca amarilla para siempre.
Así quedaba la general tras la impresionante jornada vivida, con ataques a 100 km de meta:
1. Mottet
2. Bernard, a 1 ‘52”
3. Roche, a 3’23”
4. Breukink, a 4’42”
5. Madiot, a 5’55”
6. Delgado, a 6’24”
7. Echave, a 6’37”
8. Millar, a 6’45”
9. Zimmermann, a 7’13”
10. Alcalá, a 7’ 50”
12. Fignon a 8'44"
14. Hampsten a 11'24"
17. Herrera a 12´00"
Mañana en el día de Fiesta Nacional Francesa precisamente llegará la etapa reina con final en Luz Ardiden.
El favoritismo del tour ha cambiado en la primera toma de contacto seria con la montaña y ahora los pronósticos favorecen a Bernard como candidato a la victoria final; pero no adelantemos acontecimientos, porque esto no ha hecho más que empezar...
CONTINUARÁ...
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