Esta edición estaba teniendo como era habitual un gran protagonismo francés; si a la lógica candidatura inicial de Fignon sumamos el liderato de su compañero Mottet y del excelente rendimiento de Bernard, el optimismo en torno a un nuevo campeón galo estaban más que justificados.
Ahora mismo parecía que sólo Roche y en menor medida los grimpeurs Robert Millar y Pedro Delgado estaban en disposición de disputarles la victoria. Herrera seguía aún muy retrasado y hasta pasar los pirineos no se sabría a qué podía aspirar. Breukink había estado sensacional pero era aún muy jóven y a pesar del podium del Giro había dudas si podría resistir las 3 semanas de carrera. Zimmermann sin el golpe de pedal del año anterior, envuelto en turbios asuntos personales y con Roche por delante desaparecía de las mayoría de las quinielas.
La etapa reina amaneció con nubes y temperatura fresca, comenzaba con la subida por segunda vez en esta edición al Marie Blanque, en el que no hubo movimientos importantes, había que esperar a las faldas del coloso de la jornada, el Aubisque para que se formasen grupetos de escapados, por delante los franceses Claveyrolat y Duclos-Lasalle con un par de minutos sobre el español Cubino y cuatro compañeros de fuga en el que destacaba la presencia nuevamente de Robert Forster tras el esfuerzo del día anterior.
En el grupo de los favoritos el holandés Breukink se empezó a descolgar y para sorpresa de todos Bernard con muy mala cara iba a cola de su grupo junto a Fignon para ceder a 5 km de la cima, Zimmermann les siguió a continuación y Mottet aprovechaba el momento para imponer un ritmo de subida más vivo. Coronaba Claveirolat y a casi minuto y medio lo hacían los favoritos, es decir Herrera, Mottet, Roche, Delgado y Millar junto a otros como Hampsten y Parra. Fignon se deja poco más de tres minutos y Bernard sensiblemente apajarado coronó con casi cuatro minutos y medio de retraso de cabeza de carrera y a 3 de los favoritos.
Un nuevo y prodigioso descenso del francés del System-U conectó con el grupo de Roche y cía, que incomprensiblemente ralentizó su marcha lo que permitió que hasta un tocado Bernard salvara los muebles y enlazara igualmente, un grave error provocado por la falta de entendimiento y energías dio vida al corredor del Toshiba.
La situación de carrera en la última subida del día, la estación de Luz Ardiden estaba comandada ahora por Claveirolat y Lauritzen y por detrás el grupo de favoritos. Cuando nada más inciarse el puerto es Herrera el que ataca, había tardado en producirse el salto pero consigue romper en mil pedazos el grupeto. Bernard, Fignon y Zimmermann son los primeros en quedarse nuevamente, pero también cede el maillot amarillo, se queda Mottet del grupo de Roche y Delgado y Millar que se vigilan mutuamente. A falta de 5km Mottet y Fignon ya se dejan 1 minuto con el grupo de Roche, puede haber cambio de líder. Bernard va entre medias mientras el noruego Lauritzen ahora en solitario avanza hacia la victoria pero tiene a Herrera cerca que lo puede cazar.
Ultimo km, Lucho a menos de 15 segundos, casi lo tiene pero no hay más terreno, el ganador de etapa es el noruego del Seven-Eleven. Por detrás ataca Hampstem que llega a meta con Wilches a casi 1 minuto, turno para Anselmo Fuerte y Delgado y Millar que entran a minuto y medio con Roche cinco segundos despúes. Aparece Bernard que salva los muebles y ha recuperado sensaciones, no sabemos si sus rivales tendrán que arrepentirse de ello en jornadas posteriores.
Llega también Mottet con otra muestra dudidatiba de su potencial cuando la cosa se pone cuesta arriba, salva el liderato pero puede pasarlo muy mal de aquí al final del tour. A más de 4 minutos cerraba Fignon la ristra de los favoritos, aunque parece que el parisino casi dice adiós a cualquier opción de victoria.
Por cierto el joven Breukink que tan buenas sensaciones estaba dando desaparece de la escena al perder nada menos que 13 minutazos.
Y estas son las clasificaciones de la etapa:
1 Dag Otto LAURITZEN 5h 14' 28"
2 Luis HERRERA + 00' 07"
3 Andrew HAMPSTEN + 00' 53"
4 Pablo WILCHES + 00' 59"
5 Anselmo FUERTE + 01' 28"
6 Pedro DELGADO + 01' 30"
7 Robert MILLAR + 01' 30"
9 Fabio PARRA + 01' 33"
10 Stephen ROCHE + 01' 36"
11 Robert FÖRSTER + 02' 11"
14 CLAVEYROLAT + 02' 51"
15 Jeff BERNARD + 02' 54"
20 Charly MOTTET + 03' 33"
24 Urs ZIMMERMANN + 03' 49"
33 Laurent FIGNON + 05' 04"
Y de la general:
1. Charly Mottet en 61h36'54"
2. Bernard à 1'13"
3. Roche à 1'26"
4. Delgado à 4'21"
5. Millar à 4'42"
6. Wilches à 5'42"
7. U.Zimmermann à 7'29"
8. Alcala à 8'18"
9. Herrera à 8'34"
10. Hampsten à 8'44"
11. Lauritzen à 8'58"
12. Fignon à 10'15"
Nuevamente la balanza del favoritismo vuelve a inclinarse hacia un corredor distinto del día anterior y parece que Roche sale más reforzado de los pirineos que sus rivales. Tanto él como Herrera han sido los más fuertes en la montaña y los Millar o Delgado no han podido recortarle más que unos pocos segundos. Mottet está sufriendo mucho y si no fuera por Fignon podía haberse despedido de su preciado maillot. Bernard ha pagado los esfuerzos del día anterior y no sabemos si seguirá acusándolo. Zimmermann es una sombra del corredor del 86. Herrera ya es 9º pero sigue muy lejos y hoy apenas ha sacado rédito y sólo ha podido atacar en el último puerto, aunque se postula como máximo favorito en la cronoescalada, una etapa que pudiese ser ya definitiva para algunos.
CONTINUARÁ...
7 de julio de 2015
2 de julio de 2015
TOUR 1987. EN BUSCA DEL NUEVO HINAULT, III parte
Los favoritos habían mostrado sus virtudes y sus carencias, el viejo zorro de Guimard a sabiendas de la irregularidad de su jefe de filas había filtrado a Mottet, su segundo espada, en una a priori inocente escapada pero tras la contrarreloj las miradas recelosas de sus rivales por el acierto de la jugada.
Ahora Charly era considerado un legítimo candidato a la victoria final y en el seno de System-U había quedado claro que el primer objetivo del equipo era mantener el maillot amarillo hasta parís.
De todo lo contrario se contaba que al menos Roche pudiese evitarlo, con la ayuda también de un Zimmermann que por cierto cada vez tenía más problemas extradeportivos al tener a su novia contratada por un periódico en el que hacía unas crónicas deslenguadas que no le dejaban en buen lugar sentimentalmente.
Bernard, Delgado y Millar tendrían que recuperar bastante tiempo en las montañas si querían el amarillo; había terreno para ello y había que recordar que aún quedaba una última crono de 40 km en la penúltima etapa que podría desequilabrar la balanza final. Un gran recorrido, sí señor.
Las etapas de transición antes de los pirineos dejaron una nueva escapada y maillot amarillo para otro Guimard boy, Gayant, en otra lección táctica que ya apabullaba a los demás directores que por entonces estarían tirándose de los pelos, excepto el alopécico director del Toshiba Paul Koechili, que raro era verle inmutarse.
En la siguiente etapa Kelly sufrió una caída y tuvo que abandonar la carrera; mal año parar el irlandés que también abandonaba en la vuelta cuando era líder y casi ganador; en el tour ya no tenía opciones de victoria final pero sí optaba a otros logros como alguna etapa, el maillot verde o entrar en el top ten.
Así el día 13 de julio llegó la primera etapa importante en línea, 220 km pasando por Burdincurutcheta donde Hinault el año anterior empezó su carnicería particular frente a rivales...y compañeros, Bagargui de 2ª, los 21 km de subida al Soudet de categoría especial y el corto pero durísimo Marie-Blanque de 1ª como antesala del final en Pau.
La primera fuga del día tenía nombres tan importantes como el de los jóvenes e intrépidos Peio Ruiz Cabestany, Erik Breukink o Raúl Alcalá que pasan el Burdincurutcheta con minuto y medio de diferencia sobre el grupo principal.
En el Soudet la carrera se desquicia definitivamente. Forest pasa primero su cima, por delante de Omar Hernández y a casi 3 minutos el grupo de Alcalá y Breukink ya sin Peio. Es en ese momento cuando Lucho Herrera pasa al ataque y se marcha tan pancho con su endiablado pedaleo pero atención que Jeff Bernard que marcha unos metros por delante consigue pegarse a su rueda y sostener su ritmo coronando ambos a 3 y medio de Forest.
El resto de favoritos pasa a más de 5 minutos y el líder pierde 7 y medio. Herrera y Bernard conectan en el Marie Blanque con el grupo de Acalá y Bernard que han cogido a Forest, pero Herrera va como una moto y a ritmo consigue dejar a todos aunque tiene que levantar el pie del pedal cuando ve que cerca de coronar le siguen otra vez Bernard, Breukink y su compatriota Wilches, los cuales necesitará para no desfogarse camino a Pau.
Por detrás el maillot amarillo está sufriendo y se descuelga junto a su compañero Fignon, también Zimmermann en apuros. Aguantan Delgado, Roche, Millar y Hampstem que comandan el grupo de los importantes que ya pierde casi 6 minutos. Que escabechina y que gran etapa. Como sufren ahora los muchachos de Guimard, que poderío el de Herrera y Bernard que está dando un paso importante para lograr incluso el amarillo.
Los casi 50 km de descenso hasta Pau son una lucha entre los fugados y los perseguidores tomando Bernard la responsabilidad y el desgaste por los primeros y Fignon por los segundos. Una auténtica guerra civil entre franceses.
En las calles de Pau un Breukink más descansado toma ventaja y gana la etapa, ojo con el holandés del Panasonic que había sido 3º en el Giro, Delgado da tiempo al grupo de los favoritos a 3´45 en el que también entran Roche, Millar, Zimmermann, Lejarreta, Hampstem, Madiot o Echave. El líder se dejó casi 17 minutos y se depide de la casaca amarilla para siempre.
Así quedaba la general tras la impresionante jornada vivida, con ataques a 100 km de meta:
1. Mottet
2. Bernard, a 1 ‘52”
3. Roche, a 3’23”
4. Breukink, a 4’42”
5. Madiot, a 5’55”
6. Delgado, a 6’24”
7. Echave, a 6’37”
8. Millar, a 6’45”
9. Zimmermann, a 7’13”
10. Alcalá, a 7’ 50”
12. Fignon a 8'44"
14. Hampsten a 11'24"
17. Herrera a 12´00"
Mañana en el día de Fiesta Nacional Francesa precisamente llegará la etapa reina con final en Luz Ardiden.
El favoritismo del tour ha cambiado en la primera toma de contacto seria con la montaña y ahora los pronósticos favorecen a Bernard como candidato a la victoria final; pero no adelantemos acontecimientos, porque esto no ha hecho más que empezar...
CONTINUARÁ...
Ahora Charly era considerado un legítimo candidato a la victoria final y en el seno de System-U había quedado claro que el primer objetivo del equipo era mantener el maillot amarillo hasta parís.
De todo lo contrario se contaba que al menos Roche pudiese evitarlo, con la ayuda también de un Zimmermann que por cierto cada vez tenía más problemas extradeportivos al tener a su novia contratada por un periódico en el que hacía unas crónicas deslenguadas que no le dejaban en buen lugar sentimentalmente.
Bernard, Delgado y Millar tendrían que recuperar bastante tiempo en las montañas si querían el amarillo; había terreno para ello y había que recordar que aún quedaba una última crono de 40 km en la penúltima etapa que podría desequilabrar la balanza final. Un gran recorrido, sí señor.
Las etapas de transición antes de los pirineos dejaron una nueva escapada y maillot amarillo para otro Guimard boy, Gayant, en otra lección táctica que ya apabullaba a los demás directores que por entonces estarían tirándose de los pelos, excepto el alopécico director del Toshiba Paul Koechili, que raro era verle inmutarse.
En la siguiente etapa Kelly sufrió una caída y tuvo que abandonar la carrera; mal año parar el irlandés que también abandonaba en la vuelta cuando era líder y casi ganador; en el tour ya no tenía opciones de victoria final pero sí optaba a otros logros como alguna etapa, el maillot verde o entrar en el top ten.
Así el día 13 de julio llegó la primera etapa importante en línea, 220 km pasando por Burdincurutcheta donde Hinault el año anterior empezó su carnicería particular frente a rivales...y compañeros, Bagargui de 2ª, los 21 km de subida al Soudet de categoría especial y el corto pero durísimo Marie-Blanque de 1ª como antesala del final en Pau.
La primera fuga del día tenía nombres tan importantes como el de los jóvenes e intrépidos Peio Ruiz Cabestany, Erik Breukink o Raúl Alcalá que pasan el Burdincurutcheta con minuto y medio de diferencia sobre el grupo principal.
En el Soudet la carrera se desquicia definitivamente. Forest pasa primero su cima, por delante de Omar Hernández y a casi 3 minutos el grupo de Alcalá y Breukink ya sin Peio. Es en ese momento cuando Lucho Herrera pasa al ataque y se marcha tan pancho con su endiablado pedaleo pero atención que Jeff Bernard que marcha unos metros por delante consigue pegarse a su rueda y sostener su ritmo coronando ambos a 3 y medio de Forest.
El resto de favoritos pasa a más de 5 minutos y el líder pierde 7 y medio. Herrera y Bernard conectan en el Marie Blanque con el grupo de Acalá y Bernard que han cogido a Forest, pero Herrera va como una moto y a ritmo consigue dejar a todos aunque tiene que levantar el pie del pedal cuando ve que cerca de coronar le siguen otra vez Bernard, Breukink y su compatriota Wilches, los cuales necesitará para no desfogarse camino a Pau.
Por detrás el maillot amarillo está sufriendo y se descuelga junto a su compañero Fignon, también Zimmermann en apuros. Aguantan Delgado, Roche, Millar y Hampstem que comandan el grupo de los importantes que ya pierde casi 6 minutos. Que escabechina y que gran etapa. Como sufren ahora los muchachos de Guimard, que poderío el de Herrera y Bernard que está dando un paso importante para lograr incluso el amarillo.
Los casi 50 km de descenso hasta Pau son una lucha entre los fugados y los perseguidores tomando Bernard la responsabilidad y el desgaste por los primeros y Fignon por los segundos. Una auténtica guerra civil entre franceses.
En las calles de Pau un Breukink más descansado toma ventaja y gana la etapa, ojo con el holandés del Panasonic que había sido 3º en el Giro, Delgado da tiempo al grupo de los favoritos a 3´45 en el que también entran Roche, Millar, Zimmermann, Lejarreta, Hampstem, Madiot o Echave. El líder se dejó casi 17 minutos y se depide de la casaca amarilla para siempre.
Así quedaba la general tras la impresionante jornada vivida, con ataques a 100 km de meta:
1. Mottet
2. Bernard, a 1 ‘52”
3. Roche, a 3’23”
4. Breukink, a 4’42”
5. Madiot, a 5’55”
6. Delgado, a 6’24”
7. Echave, a 6’37”
8. Millar, a 6’45”
9. Zimmermann, a 7’13”
10. Alcalá, a 7’ 50”
12. Fignon a 8'44"
14. Hampsten a 11'24"
17. Herrera a 12´00"
Mañana en el día de Fiesta Nacional Francesa precisamente llegará la etapa reina con final en Luz Ardiden.
El favoritismo del tour ha cambiado en la primera toma de contacto seria con la montaña y ahora los pronósticos favorecen a Bernard como candidato a la victoria final; pero no adelantemos acontecimientos, porque esto no ha hecho más que empezar...
CONTINUARÁ...
30 de junio de 2015
TOUR 1987. EN BUSCA DEL NUEVO HINAULT, II parte
La primera semana de carrera calentaría motores y sumaría kilómetros a las piernas con una crono por equipos, jornadas de doble sector y etapas que rondaban y superaban los 200km, lo habitual por aquellas fechas.
En la etapa prólogo el corredor del BH y futuro seleccionador Paco Antequera llegaba tarde a la salida y se convertía en el hazmerreír de la jornada, sin duda un triste preámbulo de la catástrofe que ocurriría 2 años después en Luxemburgo con Delgado como protagonista.
La crono por equipos dejó las primeras diferencia importantes. El Carrera de Roche y Zimmermann ganó sacando 36 segundos al Toshiba/Vie-Claire de Jeff Bernard, uno más al System-U de Fignon y Mottet, 41 al PDM de Delgado, 1´22 al Seven-Eleven de Hampsten, 1´30 al Kas de Kelly, y el Café de Colombia de Herrera se dejó casi 3 minutos, con la que fue el más perjudicado de la jornada como se preveía.
Una fuga en la tercera etapa colocaba a Mottet 5º en la general con más de 4 minutos sobre los favoritos, en una astuta jugada de Napoleón Guimard que jugaba al despiste con el coequipier de Fignon. Sin duda un hombre muy peligroso y a tener en cuenta.
Posteriormente llegó el turno de los sprinters, y uno patrio, Manuel Jorge Domínguez tras descalificación posterior de Bontempi por dar positivo se llevaba la etapa del día de san Fermín. Van Poppel ganó la siguiente tras cazar al último fugado, Fede Echave, a 4 km del final. Previa a la crono de Futuroescope se disputó la etapa más larga de 260 km sin trascendencia en la general.
El viernes 10 de julio llegaría la agónica lucha contra el reloj de casi 88km, dos horas de esfuerzo, como leen, sería la primera piedra de toque para los favoritos, que como diría José Manuel Echávarri, no decidiría quien iba a ganar el tour pero sí quien no lo haría. Momento temido generalmente por españoles y colombianos pero esperado por los especialistas como Roche, Mottet y Kelly o de comprobar el estado de forma real del antiguo campeón, Laurent Fignon.
Dando por bueno el argumento anterior el perdedor de la jornada y casi descartado para la lucha de la general salvo heroicidad quedó Lucho Herrera que perdió 9 minutos con respecto al ganador, el irlandés Roche, que dejaba claro que continuaba con el gran estado de forma que le había hecho ganar el Giro en el mes de mayo.
Otros favoritos que se dejaron una tacada fueron el americano Hampsten con 6 minutos, Lejarreta casi 5 y medio y sorprendentemente Kelly en su terreno cedió 5 minutos. Fignon se dejó más de 4 minutos sembrando aún más dudas. Zimmermann perdió casi 3 minutos con su compañero de equipo por lo que tenía una difícil papeleta similar a la que tuvo Visentini. Dos escaladores que salieron muy bien parados fueron el británico Millar y sobre todo el español Delgado con dos minutos y medio de retraso y a punto de doblar al otrora estrella Beppe Saronni, lo cual suponía un buen balance ahora que llegaba su terreno.
La etapa dejó como triunfadores además de Roche a Bernard que cedió menos de minuto y medio y sobre todo a Charlie Mottet que se dejó sólo 42 segundos y era el nuevo maillot amarillo gracias al tiempo que arañó en la escapada de la tercera etapa. La general de los favoritos quedaba así:
1. Charly Mottet con un tiempo total de 36h50'54"
6. Roche a 3'23"
8. Bernard a 5'31"
15. Delgado a 6'41"
16º. Millar a 6'45"
18º. Zimmermann a 7'13"
28º. Fignon a 8'46"
36º. Kelly a 10'14"
48º. Hampsten a 11'24"
87º. Herrera a 15'57"
Llegaban las montañas, llegaba el turno de réplica de los escaladores, varias dudas se cernían en el horizonte...
¿Mantendría Mottet la diferencia sin desfallecer en el intento?
¿Acusaría Roche el calor habitual por estas fechas y los días de competición?
¿Atacarían Millar y Perico en las montañas para recortar su desventaja?
¿Cuál sería el papel de Fignon, se sacrifiría por su compañero o buscaría ganar su tercer tour?
y Herrera, ¿se le podía dar por muerto o había que temer sus ataques sabiendo que tenía terreno para ello?
CONTINUARÁ...
En la etapa prólogo el corredor del BH y futuro seleccionador Paco Antequera llegaba tarde a la salida y se convertía en el hazmerreír de la jornada, sin duda un triste preámbulo de la catástrofe que ocurriría 2 años después en Luxemburgo con Delgado como protagonista.
La crono por equipos dejó las primeras diferencia importantes. El Carrera de Roche y Zimmermann ganó sacando 36 segundos al Toshiba/Vie-Claire de Jeff Bernard, uno más al System-U de Fignon y Mottet, 41 al PDM de Delgado, 1´22 al Seven-Eleven de Hampsten, 1´30 al Kas de Kelly, y el Café de Colombia de Herrera se dejó casi 3 minutos, con la que fue el más perjudicado de la jornada como se preveía.
Una fuga en la tercera etapa colocaba a Mottet 5º en la general con más de 4 minutos sobre los favoritos, en una astuta jugada de Napoleón Guimard que jugaba al despiste con el coequipier de Fignon. Sin duda un hombre muy peligroso y a tener en cuenta.
Posteriormente llegó el turno de los sprinters, y uno patrio, Manuel Jorge Domínguez tras descalificación posterior de Bontempi por dar positivo se llevaba la etapa del día de san Fermín. Van Poppel ganó la siguiente tras cazar al último fugado, Fede Echave, a 4 km del final. Previa a la crono de Futuroescope se disputó la etapa más larga de 260 km sin trascendencia en la general.
El viernes 10 de julio llegaría la agónica lucha contra el reloj de casi 88km, dos horas de esfuerzo, como leen, sería la primera piedra de toque para los favoritos, que como diría José Manuel Echávarri, no decidiría quien iba a ganar el tour pero sí quien no lo haría. Momento temido generalmente por españoles y colombianos pero esperado por los especialistas como Roche, Mottet y Kelly o de comprobar el estado de forma real del antiguo campeón, Laurent Fignon.
Dando por bueno el argumento anterior el perdedor de la jornada y casi descartado para la lucha de la general salvo heroicidad quedó Lucho Herrera que perdió 9 minutos con respecto al ganador, el irlandés Roche, que dejaba claro que continuaba con el gran estado de forma que le había hecho ganar el Giro en el mes de mayo.
Otros favoritos que se dejaron una tacada fueron el americano Hampsten con 6 minutos, Lejarreta casi 5 y medio y sorprendentemente Kelly en su terreno cedió 5 minutos. Fignon se dejó más de 4 minutos sembrando aún más dudas. Zimmermann perdió casi 3 minutos con su compañero de equipo por lo que tenía una difícil papeleta similar a la que tuvo Visentini. Dos escaladores que salieron muy bien parados fueron el británico Millar y sobre todo el español Delgado con dos minutos y medio de retraso y a punto de doblar al otrora estrella Beppe Saronni, lo cual suponía un buen balance ahora que llegaba su terreno.
La etapa dejó como triunfadores además de Roche a Bernard que cedió menos de minuto y medio y sobre todo a Charlie Mottet que se dejó sólo 42 segundos y era el nuevo maillot amarillo gracias al tiempo que arañó en la escapada de la tercera etapa. La general de los favoritos quedaba así:
1. Charly Mottet con un tiempo total de 36h50'54"
6. Roche a 3'23"
8. Bernard a 5'31"
15. Delgado a 6'41"
16º. Millar a 6'45"
18º. Zimmermann a 7'13"
28º. Fignon a 8'46"
36º. Kelly a 10'14"
48º. Hampsten a 11'24"
87º. Herrera a 15'57"
Llegaban las montañas, llegaba el turno de réplica de los escaladores, varias dudas se cernían en el horizonte...
¿Mantendría Mottet la diferencia sin desfallecer en el intento?
¿Acusaría Roche el calor habitual por estas fechas y los días de competición?
¿Atacarían Millar y Perico en las montañas para recortar su desventaja?
¿Cuál sería el papel de Fignon, se sacrifiría por su compañero o buscaría ganar su tercer tour?
y Herrera, ¿se le podía dar por muerto o había que temer sus ataques sabiendo que tenía terreno para ello?
CONTINUARÁ...
29 de junio de 2015
TOUR 1987. EN BUSCA DEL NUEVO HINAULT
El domingo 19 de julio de 1987 se vivió uno de los momentos épicos en el Tour de Francia, el que pudo cambiar la historia de la carrera y consagrar a un nuevo súper campeón que diera alternativa a los Anquetil, Merckx o Hinault como auténtico capo de su generación. El motivo, la excepcional demostración de facultades que realizó su protagonista, el francés, Jean-François Bernard en la ascensión al mítico Mont Ventoux.
Era el primer tour de la era post Hinault, en la que había dominado al pelotón a su antojo, a excepción del intervalo del 83-84 con la irrupción del insolente Fignon. Su retirada provocaba que su cetro fuera puesto al alcance de una nueva generación de cachorros ávidos de ocupar el trono vacío.
Antes del tour se produjo la baja del gran favorito, Greg Lemond, por un desgraciado accidente de caza. Su reaparición en la élite estaba en entredicho. También mermado por las lesiones, el antiguo campeón Laurent Fignon, parecía reverdecer tras el podio en la Vuelta a España y tras 2 años nefastos podía volver a reclamar el trono.
Stephen Roche, el simpático irlandés había vencido en la ronda italiana atacando a su propio compañero y si soportaba el calor de julio partía como máximo favorito junto al francés.
Los outsiders más temidos eran el escarabajo Herrera, ganador de la Vuelta, en una edición ultra montañosa que en principio le beneficiaba si reducía pérdidas en las contrarreloj, su gran talón de Aquiles.
El suizo Urs Zimmermann, tercero del tour anterior, vegetariano y compañero de Roche en el equipo Carrera, por lo que tenía a su máximo enemigo en casa.
El coéquipier de Fignon, Mottet, el irlandés Kelly, Hampstem o el español Delgado, entraban en las quinielas con menos opciones pero en quien había depositados los mayores anhelos era en un francés, Jeff Bernard, un ciclista de enorme clase, especialista en las cronos y que subía con los mejores; tras una temporada a la sombra de Hinault y de Lemond este año sería el dorsal nº1 y líder absoluto de su equipo La Vie Claire.
Si aquellos eran los favoritos, debemos hablar igualmente del recorrido, 25 etapas+prólogo en 23 días, con dos etapas de doble sector y dos días de descanso. Era un recorrido exigente a más no poder, con una larguísima crono de casi 88km antes de encarar los pirineos; a ocho etapas del final la terrorífica cronoescalada al Mont Ventoux como aperitivo de las monstruosas etapas alpinas finales, en Villar de Lans, Alpe Dhuez y Morzine; como epílogo una crono en el penúltimo día de 38 km en Dijon antes del paseo triunfal de los supervivientes por París.
...
CONTINUARÁ
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